martes, 16 de diciembre de 2008

VOTOS TRUCHOS

En medio de duros cruces políticos, la Legislatura porteña busca bajar la tensión por el escándalo de los votos truchos: los principales bloques intentan llegar a un acuerdo para anular las leyes cuestionadas por irregularidades en la votación. En simultáneo, también buscan retornar al sistema de mano alzada hasta la puesta en marcha de otro que identifique huellas digitales. Por la tarde, todo hacía pensar que los legisladores iban a anular las dos normas en la mira. Sin embargo, las discusiones sobre los procedimientos legales a adoptar le pusieron freno al consenso. Finalmente, las partes decidieron postergar la decisión hasta mañana. La primera ley en la mira trata sobre un convenio educativo con Chubut, en la que los macristas Oscar Moscariello, jefe del bloque PRO, y Silvia Majdalani presionaron los botones de las bancas de sus colegas, Cristian Ritondo y Daniel Amoroso (también peronistas del PRO). La restante iniciativa establece exenciones impositivas a call centers. En este caso, los cuestionamientos apuntan hacia a Guillermo Smith, legislador de la Coalición Cívica, que no votó pese a que estaba obligado a hacerlo. En simultáneo, los bloques se preparan para volver al sistema de votación a mano alzada, hasta que se incorpore otro que reconozca huellas digitales, que ya se utiliza en el Congreso de la Nación. Además, resolvieron que a partir de ahora todas las sesiones serán televisadas por la señal de cable Ciudad Abierta. Pese a la magnitud del escándalo, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, evitó cuestionamientos públicos hacia sus legisladores. "Si hay un reglamento, hay que respetarlo", expresó en declaraciones radiales. "Hay que tener en claro definitivamente que más allá de las cosas que vivimos cada día, las formas son importantes", agregó.